Los robots nos hacen más humanos

 

Una auténtica fiebre robótica recorre el mundo. Y en la mayoría de casos, los japonenes son los causantes. Últimamente no paro de ver proyectos increíbles que me producen asombro, admiración y miedo a partes iguales, porque si esto es lo que hay hoy, no podemos llegar a imaginar lo que veremos mañana.

Esta mujer robot, llamada por sus creadores la DIVABOT, no sólo tiene un aspecto casi humano, si no que además se comporta como tal aprendiendo a cantar imitando a las estrellas de moda. Viéndola parece simplemente un muñeco articulado que mueve los labios al compás de un playback que suena por los altavoces, pero los ingenieros del Instituto de Ciencia y Tecnología Avanzada de Japón aseguran que es capaz de sintetizar sonidos, analizar la respiración de las cantantes así como el movimiento de sus labios, y aprender para poder reproducirlo después con exactitud.

Sin dejar japón, parece que hay otra cantante que está triunfando. Hatsume Miku llena estadios de fans enloquecidos que la siguen a todos lados. La única diferencia con el resto de estrellas es que Hatsume es un holograma en 3D. Un personaje casi real si no fuera por su pelo azul y sus movimentos manga estilo de Sailor Moon. Se trata de otro robot, sólo que esta vez es virtual. Resulta que en Japón se extá extendiendo también la fiebre de hacer canciones para personajes virtuales. La empresa desarrolladora de Hatsume, Crypton, utiliza Vocaloid, un software desarrollado por Yamaha que imita casi a la perfección la voz humana. Crypton, además desarrolla otros personajes virtuales que pueden ser comprados por precios asequibles, y miles de japoneses se han lanzado a componer sus proias canciones con Vocaloid y a cuadrarlas con los cantantes 3d. Crypton ha creado incluso su propio sello discográfico KarenT, generado exclusivamente para representar a este tipo de cantantes hechos con ceros y unos.

 

Y como guinda, os presento a Pleo, un pequeño dinosaurio, esta vez desarrollado por la empresa norteamericana InnvoLabs y que, acaba de lanzar Pleo Reborn, con muchas mejoras respecto al modelo del 2009. Incluso viendo su precio (más de 500 dolares) parece que puede convertirse en el regalo caro pero de moda estas navidades.

 

A mi personalmente me parece genial. Pero si mi hijo de dos años lo ver por casa, le pueden suceder dos cosas: o bien se caga de miedo, o bien acaba pateándolo.

Por que en el fondo, los robots terminan sacando nuestra parte más humana.

Deja un comentario

*
* (prometo no publicarlo)