Google le gana la batalla a los grandes medios

Enfrentamiento entre Murdoch y Google

Fotomontaje realizado por conectados bajo una ilustración de utopist

Hace ya casi un año Rupert Murdoch amenazó con sacar todos sus medios de comunicación de la indexación de Google. La idea de que Google News estuviera agregando las noticias que los medios del magnate generaban en la red y haciendo negocio con todo ello debido al creciente monopolio de la publicidad on-line por parte del buscador, no les hacía ni pizca de gracia. Así que eso, junto con la voluntad de convertir sus medios on-line en medios de pago (empezando por el Wall Street Journal y continuado por The Times), hizo que Murdoch se lanzara a la aventura iniciando la creación de su propio agregador de noticias, denominado Alesia. Una plataforma que sólo agregaria los pincipales medios del magnate y las noticias de todos aquellos medios no pertenecientes a la gran corporación que quisieran participar en el preyecto; sería el primer agregador de noticias que funcionaría por pago por suscripción.

Pues de momento han ocurrido dos cosas: en primer luagar, hace ya unos meses The Times on-line, uno de los primeros diarios de la red en cerrar sus puertas al gran público y convertirse en medio de pago, ha sufrido una estampida generalizada de anunciantes al ver como en muy poco tiempo ha perdido cerca del 90% del tráfico que tenía.

Y en segundo lugar parece que Alesia empieza a hacer aguas antes incluso de comenzar a andar y a sólo unos días de su anuncio a bombo y platillo. Por el momento, el proyecto ha parado máquinas después de gastarse más de 30 millones de euros y emplear a unas 100 personas. Según dicen es sólo un paron temporal para replantearse la estrategia, pero todo indica que será un adiós definitivo porque ya han empezado a rehubicar a esas 100 personas en otros puestos de la corporación Murdoch. El magnate sigue creyendo en Alesia y alega que el problema es que el resto de medios, que mostraron su interés por sumarse al proyecto, o bien no están preparados tecnológicamente o bien han perdido el interés en la plataforma para dedicarse a crear sus propias aplicaciones para dispositivos como el ipad. Siempre es mejor decir que la culpa de todo la tiene el otro.

Lo que si es cierto (y no parece ser la tónica general de Murdoch) es que ha reconocido públicamente que ha perdido la batalla contra Google. Una batalla que enfrentó a dos gigantes con dos visiones muy distintas de cómo debe ser el futuro; una visión pasada e inmovilista acostumbrada históricamente a decidir  el qué, el cómo y el cuándo; y otra visión, la de Google, que ha roto los esquemas de los viejos paradigmas y ha entendido perfectamente que el futuro de la información en la red va por otros derroteros.

El caso de Alesia puede sentar precedente. En España, por ejemplo, Pedro J. Ramirez, aprovechando el tirón mediático que tuvieron las declaraciones de Murdoch, también le declaró la guerra al buscador públicamente en una semana donde todo el mundo quería sacar tajada. Sólo que esta vez el director del mundo lo hizo como sólo él sabe hacerlo, llenándose la boca de chulería y arrogancia.  Con calificativos como “parásito sofisticado” arremetió contra el buscador que, paradógicamente, genera una gran parte del trafico que pasa por su web y le pidió que compartiera con él sus beneficios.

Está por ver cuáles van a ser los próximos movimientos. Lo que sí que es cierto es que Google es ahora el que marca por dónde se ha de ir. No se trata de buscar conspiraciones paranoicas que convierten al buscador en el demonio que acabará dominando el mundo. Se trata de aprovecharse de una empresa que más que influir en la economía mundial, ha creado una nueva economía. Y luchar contra algo que es nuevo utilizando fórmulas que se empleaban hace años, es perder la batalla. Y posiblemente la guerra, si es que la hay.

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