El futuro de los contenidos audiovisuales y los palos en las ruedas

 

Hace pocas semanas Sony anunciaba un nuevo modelo de Bravia que incorpora Google TV. El nuevo televisor ha sido el primero de su categoría en incluirlo y permitirá buscar en la red todo tipo de contenido audiovisual y disfrutarlo en el salón de casa. Incluso se presentó con un mando especial con teclado querty incorporado con el fin de optimizar la navegación y la búsqueda.

Los cambios en los hábitos de consumo de televisión que se están produciendo en EE.UU van a una velocidad vertiginosa. Hoy mismo leo en FastCompany que los canales por cable están sufriendo un éxodo masivo de suscriptores. Sin ir más lejos Time Warner perdió 155.000 en el último trimestre mientras que Comcast llegó a la friolera de 250.000 exiliados. Sin embargo plataformas de streaming como Hulu o Netflix crecen de forma exponencial.

Me pregunto si algún dían llegaremos a vivir en España una situación parecida a la que se está dando en EE.UU. Y creo que sí, que es una cuestión de tiempo. Algunos canales de televisión y fabricantes como Sony o Samsung están dando algunos pasos para llevar a los hogares la televisión a la carta. Desde hace ya varios meses, ambas marcas tienen modelos de televisores capaces de reproducir el contenido que algunas cadenas tienen en sus webs, pero en muchos casos está muy limitado. En los televisores de Samsung, por ejemplo, la experiencia es realmente nefasta, el contenido es escaso y muchos de los programas se dividen en varias partes lo que hace que verlos se convierta en un suplicio. Con Sony, a través de Playstation o las nuevas series de Bravia, la experiencia de ver tele a la carta es bastante mejor, pero aún queda mucho por hacer.  Los acuerdos con las televisiones están limitados en cuanto a la emisión de contenido por lo que la experiencia no es completa.

Y de la posibilidad de ver la televisión a través de plataformas de streming ni hablamos. Por el momento tener un Hulu o un Netflix en España parece ciencia-ficción. Servicios de videoclub on-line hay varios (Xbox, Telefónica y ONO son los más conocidos) e incluso Apple acaba de abrir el alquiler y la venta de películas a través de itunes España. El único problema desde mi punto de vista es que los precios son parecidos a los que puedes encontrar, por ejemplo, en la FNAC comprando películas físicas, por lo que dudo mucho que la gente esté por la labor de pagar por desacarga. Para que la forma de ver televisión cambie definitivamente otros cambios deben producirse antes. La industria parece evitarlo en todo momento. Mientras televisiones, productoras y distribuidores continúan poniendo palos en las ruedas al futuro audiovisual, no tenemos más remedio que continuar descargando y compartiendo contenidos a través del redes P2P, para después verlo todo en nuestros ordenadores o en nuestras teles gracias a  reproductores multimedia.

Estoy convencido de que algún día, podremos disfrutar de un verdadero servicio en streaming, con precios razonables como los que pueden pagarse por tener Spotify (aunque podría ser más barato incluso). Será entonces cuando decida cerrar el emule definitivamente.

2 Comentarios

  1. Juan Miguel Ferrándiz:

    Los contenidos de descarga son una estafa. En el bazar de XBOX puedes descargar juegos que resulta que te cuestan lo mismo que en formato físico y que luego sólo funcionarán en la consola donde lo descargas y además pierdes la facilidad de poder cambiarlo de consola si tienes más de una o de prestarselo a algún amigo o revenderlo o cambiarlo por otro juego. Con la música y las películas pasa lo mismo. ¿De verdad pretenden que paguemos lo mismo por una descarga que por un soporte físico? ¿Creen que no sabemos que los costes de una descarga para el distribuidor son infinitamente inferiores a los costes de distribución de un soporte físico? Por cierto que se te olvida decir que con los libros digitales pasa lo mismo. Miedo me da que a mi hijo le pongan un netbook con los libros de texto en formato electrónico, que tendremos que comprar, pero perderemos la posibilidad de venderlos cuando cambie de curso, cosa que si hacemos con los libros en soporte físico y que nos brinda la posibilidad de comprar libros de texto usados a mitad de su precio en un mercadillo que organiza el AMPA del instituto.

  2. tomas:

    Ahí le has dado.

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