Educar a través de la tecnología

 

Dos niños con el ordenador aprendiendo a realizar escenarios para el juego Portal

La educación pasa por momentos convulsos. Y no solo me refiero a la situación que vive nuestro país, que también, si no a los cambios que la sociedad ha experimentado en los últimos años provocando que comiencen a replantearse los sistemas educativos actuales y su efectividad a la hora de educar a toda una generación de niños que tienen ante sí un conjunto de plataformas con las que acceder al conocimiento del mundo entero y aprender más rápido de lo que nunca nos hubiéramos imaginado. Tal y como dicen pensadores como Ken Robinson, el modelo actual que impera de forma generalizada en la mayoría de países, reproduce patrones creados durante la primera revolución industrial y que, entre otras cosas, sigue midiendo el nivel educativo de un niño a partir de una media y un número, y no desde el desarrollo personal de sus potencialidades y sus aptitudes.

 

Entre otras razones, la revolución digital que hemos vivido en los últimos años ha tenido mucho que ver en todo esto. Internet, sin ir más lejos, ha obligado a reinterpretar términos tales como “conocimiento” y a darle importancia a nuevos conceptos como “selección de información”. Esta revolución digital y tecnológica ha provocado también el desarrollo de nuevas maneras de aprendizaje que se adaptan a los nuevos tiempos; formas de enseñanza que ayudan a trasmitir todo tipo de conocimientos desde la práctica y no tanto desde la memorización teórica. En este aspecto, son muchos los que pensamos que la tecnología y su uso a nivel educativo permite, por ejemplo, que los niños vayan obteniendo una serie de aptitudes y conocimientos que les serán básicos para el día de mañana; desde áreas como la lógica, el lenguaje, las matemáticas, la geometría… hasta términos como la colaboración, el trabajo en equipo, la responsabilidad o el esfuerzo pueden ser potenciados con metodologías basadas en la práctica y el juego utilizando herramientas tecnológicas. No sólo se desarrolla con ello la parte más lógica y racional de los niños sino que se potencia su lado más creativo a la hora de buscar nuevas soluciones.

Un ejemplo es el programa de App Inventor, diseñada por el MIT y Google precisamente para hacer que cualquiera, incluidos los niños, puedan desarrollar aplicaciones móviles de forma sencilla. Según los profesores responsables del proyecto, esta experiencia les servirá para potenciar el interés por la ingeniería, la ciencia, la tecnología y las matemáticas poniéndolos en un entorno donde ellos se convierten en creadores de algo que después podrán utilizar lo cual, además, potencia la motivación de los pequeños. Para los organizadores de la experiencia, es también una forma lúdica para que, a temprana edad,  los niños entren en contacto con la tecnología, sector que hoy genera ya millones de puestos de trabajo en todo el mundo y que continuará creciendo en el futuro. 

Valve, la desarrolladora de videojuegos, también inició hace meses un programa educativo para escuelas de primaria y secundaria, utilizando como herramienta el juego Portal, uno de los más famosos de la compañía. Portal estaría en la categoría de juegos puzzles, en los que el usuario debe resolver una serie de enigmas y pasar diferentes pruebas. Ambientado en el futuro, el protagonista debe escapar de una prisión utilizando un arma especial que permite crear puertas en las paredes, una de entrada y otra de salida, conectando las partes diferentes de un mismo espacio, lo que permite por ejemplo acercarse a una salida que a priori es inaccesible. Con el arma, atraviesas una pared y apareces a través de otra que está cercana a esa puerta de escape. Además, la física del juego es increíble, lo que permite manejar objetos y utilzarlos de forma muy realista para conseguir los objetivos. Pues bien, Valve desarrolló en su momento Source Engine, un motor  abierto para crear niveles de algunos de sus juegos, incluido Portal, con el que organiza seminarios para escuelas en donde los niños utilizan la lógica, la geometría, la física y las matemáticas para crear sus propios escenarios . Por las oficinas de Valve han pasado ya multitud de escuelas.

 

Y por último, algo que también se está implantado como parte de la línea educativa en muchas escuelas del mundo, incluidas algunas españolas,  son las clases y seminarios sobre robótica. En este sentido, muchas de estas escuelas participan en la conocida “LiIga Internacional Lego”, en la que diferentes equipos de estudiantes desarrollan robots con piezas Lego y compiten en diferentes pruebas. Cómo ya he dicho, muchas escuelas españolas participan desde el año pasado en las eliminatorias nacionales y los ganadores tienen la oportunidad de acudir a la final internacional. Por su parte, Lego, tiene toda una división de su compañía dedicada a la creación de kits de robótica a partir de sus piezas con las que los niños (y también los padres) pueden iniciarse de forma muy sencilla en este mundo.

 

Podemos encontrar innumerables ejemplos sobre diferentes metodologías y herramientas tecnológicas que se están empleando para trasmitir conocimientos. Pero ya se sabe,  sólo son herramientas. Y al final se necesitan personas, en este caso profesores, que sepan utilizarlas y emplearas adecuadamente en pro de la educación. Porque como siempre pasa en temas educativos, las herramientas nos facilitan las cosas, pero el profesor siempre será lo más importante.

 

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