Desengáñate, el libro de papel dejará de existir

Hace poco tiempo tuve una pequeña discusión con un amigo mío, socio de una nueva editorial de Barcelona. Su opinión respecto al libro digital era contundente: “en España los ebooks nunca triunfarán porque aquí nos gusta tener el libro de toda la vida entre las manos; esto no es EE.UU“, me dijo.  Punto final. No daba más argumentos.

El romanticismo del libro de papel es sólo eso, romanticismo. Pensándolo friamente y usando la parte racional de tu cerebor te darás cuenta de que los libros en papel no tienen ninguna ventaja respecto al libro electrónico. Ocupan espacio, son más caros, están limitados al cuerpo de texto que la editorial ha decidido y, aunque todavía se discute si los lectores digitales son o no más sostenibles que el papel, conforme pase el tiempo, la tecnología continuará evolucionando y seguro que aparecerán formas más sostenibles y ecológicas de fabricarlos.

Además, desde el punto de vista de una editorial, y aunque de momento no se atrevan a abrir la boca por miedo a la larga cadena de intermediarios, la creación y distribución de un ebook es, evidentemente, más barata. No hay que ser muy listo para pensar que se ahorran costes de materiales, impresión y se elimina toda esa absurda cadena intermedia, pudiendo llevar el libro directamente al consumidor final. Y en cuanto a la persona que los compra, todo pueden ser ventajas: encontrar el libro que buscas (imaginando que en el futuro todos tengann sus versiones digitales) se convierte en una tarea absolutamente simple, y su compra supone un ahorro considerable.

Todo esto podría ser así de idílico a no ser, claro está, que vivas en España y que hayas intentado probar Libranda, por ejemplo. Una experiencia que te puede haber llegado a desesperar, produciendo en ti un sentimiento de rabia e impotencia, y  una imagen completamente distorsionada, complicada y absurda de lo que es la experiencia de comprar un libro digital; algo que en Amazon, por ejemplo, es de lo más simple pudiéndose hacer con un par de clicks. Libranda es en realidad un palo más en las ruedas con el que se intenta retrasar lo que es inevitable; inevitable porque en realidad la industria es muy consciente de lo que se le viene encima; más tarde o más temprano. Es difícil ir en contra del progreso y la evolución. Así que, equivocadamente, se empeñan en desarrollar la misma  estrategia absurda que en su día llevó a cabo la industria de la música, aunque en el fondo, saben que se enfrentan a la mayor reconversión del sector desde la invención de la imprenta.

Si la evolución tecnológica sigue el curso de los últimos años pronto veremos lectores de ebooks a precios irrisorios vendiéndose en el kiosko de la esquina, lo que claramente los hará más accesibles. Ahora mismo el Kindle, por ejemplo, lo puedes adquirir por poco más de1oo euros. Sólo hay que imaginar lo que costarán en unos pocos años.

Estés o no a favor del libro electrónico, seas o no un ultra romántico del libro de papel, debes saber que el libro impreso comenzó un lento camino hacia su desaparición el mismo día que el primer lector de ebooks apareció sobre la faz de la tierra. Lo que nadie sabría decir a ciencia cierta es cuándo podremos hablar de esas antiguas novelas que solíamos leer impresas . Si tardaremos 5 años o 25. Pero lo que es seguro es que su existencia está condenada. Y eso no es ni bueno ni malo, simplemente es.

Y todos, absolutamente todos, lo saben.

6 Comentarios

  1. Es cierto que a la gente le gusta el Libro de toda la vida, pero los EBooks son el futuro. Más cómodo, fácil y se puede utilizar en cualquier parte. Yo que leo en la cama antes de acostarme un eBook me vendría genial. El problema es que todavía tengo Libros Impresos por Leer, y un eBook todavía me parece caro. Aunque si eres un Lector habitual en pocos meses lo tienes amortizado.
    Opino como tu, que el EBook será el futuro, no sólo para libros, sino también para leer periódicos digitalizados.
    Saludos.

    • tomas:

      Aún pueden parecer caros Tecnico, pero los precios continuarán bajando. Le está pasando a la música y a las películas, y después le tocará a los ebooks, que todavía se venden casi al mismo precio que los libros impresos, lo cual no tiene sentido. Y las cosas que no tienen sentido acaban cayendo por su propio eso.

      Saludos!

  2. Olav:

    Totalmente de acuerdo, Tomás.

    El problema de la industria discográfica, la del cine y la de los libros es la misma: se aferran al soporte físico, y cuando tratan de dar el salto al soporte digital lo hacen a un precio ridículamente alto. La gente no es tonta y nadie va a alquilar una película a 4 euros. Ni va a comprar un libro electrónico a 20 euros. Ni va a comprar un disco a 10 euros. Bueno, claro que hay gente que lo hace, pero hasta que no den el salto a precios razonables no llegarán al gran público.

    Cuando un libro en formato electrónico cueste 2 ó 3 euros, alquilar una película cueste 1 euro y una canción cueste 10 céntimos será cuando lo pague sólo porque un amigo me ha dicho “puede que te guste”, y cuando nadie se molestará en piratear porque le esfuerzo no merecerá la pena. Es ese el rango de precios al que tienen que llegar para que realmente lleguen a todo el mundo y empiecen a ganar una barbaridad de dinero. Lo mismo pasó con los móviles.

    Esto de los altos precios provoca el síndrome de Diógenes digital. Tengo un amigo con 6.000 libros electrónicos. ¿A quién no le parece absolutamente ridículo? Y lo peor es que las industrias de contenidos no se dan ni puñetera cuenta de su problema.

  3. tomas:

    Claro y meridiano tu comentario, Olav.

  4. ten:

    Estoy totalmente de acuerdo contigo.

    Pero, siempre hay un pero, si miramos atrás vemos que la radio no mató al periódico, la tele no mató a la radio, internet no mató a la tele, el cd no mató al vinilo, el streaming no acabó con los dvd, y el ebook no acabará con el libro.

    Nos empeñamos a decir “o” en vez de “y” cuando existen mas tonos de grises que de negro o blanco. El ebook evolucionará? sí, será el futuro? sí, acabara con los libros? no. La experiencia nunca va a ser la misma. No digo mejor o peor, digo la misma.

    Y tú que eres un gran publicitario estarás harto de oir de la muerte del spot de ’30, del poder de las experiencias, de la fuerza de la nostalgia…

    Aunque no te puedo quitar la razón en nada de lo que dices en tu post, en serio.

    • tomas:

      Gracias Ten. En realidad creo sinceramente que la evolución del libro electrónico sí que supondrá, a la larga, la desaparición paulatina del libro de papel. Pero como digo en el post, no sabemos si tardará 5 o 50 años.

      Desde mi punto de vista es muy diferente hablar de formatos (físicos o virtuales) a hablar de medios. Los medios, todos, pueden convivir en una sociedad transmedia como en la que vivimos. Y tienes razón en decir que la tele no acabó con la radio, que la radio no acabó con los diarios y que la red no acabó con todo. Es cierto, porque la sociedad es así, multimedia.

      Pero cuando hablamos de formatos es distinto. La evolución de la tecnología hace que, cada vez más, haya formatos que tengan poco sentido. Tanto desde un punto de vista económico como de usabilidad. Las cintas de casete han desaparecido, la cinta de VHS han desaparecido, el CD lleva el mismo camino, al DVD le llegará su hora, el Blu Ray cada vez tiene menos sentido y, si todavía quedan recuerdos como el vinilo, es por pura nostalgia pero no por una necesidad social (igual que si quieres encontrar cintas Beta para utilizar en tu viejo vídeo también quedan sitios donde encontrarlas). Igualmente la evolución de los formatos puede afectar a los medios, es decir, los periódicos en formato papel también tienden a desaparecer en pro del online (el NY Times se lo está planteando seriamente) aunque los diarios como concepto no desaparecerán.

      Esto forma parte de la evolución. Lleva su tiempo pero estoy seguro que llegará.

      Saludos!

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