Descargar es natural

Imagen sacada del manifiestoporlared.blogspot.com

Iba el otro día en el metro, cuando de repente se me activó el modo cotilla. Comencé a escuchar una conversación que dos chicos estaban manteniendo detrás de mí. Uno de ellos le decía al otro que él ya sólo descargas películas y series en DVDRip o HDRip; y que descargar “screeners” no le gustaba nada. El otro le respondía que él sólo descargaba torrents porque por el emule “corría mucha mierda”. Durante los cinco minutos que duró mi viaje, comentaron también la putada de la Ley Sinde y se negaban a creer que una disposición de ley tan corrupta y antidemocrática se pudiera hacer realidad.

Al girarme no descubrí a dos chicos de 18 años. Eran dos señores de más de 50 . No tenían pinta de altos ejecutivos ni de freaks interneteros. Tampoco tenían pinta de delicuentes comunes; no llevaban pasamontañas ni navajas. Eran currantes de los de toda la vida. Llevaban sus monos de trabajo y sus bolsas de herramientas. Gente normal y trabajadora que  hablaban en voz alta sin importarles en absoluto lo que medio vagón pudiera pensar de ellos.

Descargar se ha convertido en los últimos años en algo natural en nuestra sociedad. Algo que antes se comentaba con la boca pequeña y bien flojito porque parecía un tema “taboo”, hoy se trata abiertamente en las tertulias de café. Todavía recuerdo como, hace unos años, uno de mis familiares intentaba explicarle a su hijo que no dijera en el colegio que en casa descargaban dibujos animados por miedo al qué dirán, y sin embargo hoy lo comentan con la mayor naturalidad del mundo y sin esconder absolutamente nada.

Las constantes y estúpidas campañas publicitarias de la industria cultural y los poderes políticos para descalificar y atacar a la mal llamada piratería en la red no sólo no han tenido ningún efecto sino que han aumentado la sensación de que descargar a través de redes P2P es algo de lo más natural. De hecho descargar está en la misma naturaleza de internet. Cada vez que accedemos a una web, miramos un vídeo, vemos una foto o clicamos en un link descargamos contenido a  nuestro ordenador. Luchar contra algo así es un contrasentido.

Y es que como todos sabéis la Ley Sinde, urdida y dirigida bajo la batuta de la industria cultural de los Estados Unidos, está a punto de aprobarse en el congreso. Es el último y desesperado intento por parte de todos aquellos que se oponen a la evolución natural de la red y los hábitos de consumo de contenidos; un nuevo órdago al estado de derecho, un intento de crear un estado de sitio, de miedo y paranoia, y poder así tener la red bajo control. Una red que en los últimos años ha sido más protagonista que nunca y ha marcado la agenda política y económica de las pasadas semanas. Y dentro de todo este magma de acontecimientos, las descargas también tienen su espacio gracias las revelaciones de Wikileaks publicadas por el diario El País.

Así que no te de miedo descargar. Porque descargar en internet es algo tan natural como respirar. Depende de la industria decidir si quiere seguir luchando absurdamente o prefiere buscar las maneras adecuadas para aprovecharse de los nuevos hábitos que millones de españoles están adquiriendo y encontrar soluciones para un nuevo modelo de negocio, algo que otras empresas ya están haciendo en EEUU y parece que pronto harán en España a unos precios más que razonables. Aunque visto y lo visto, y echando un vistazo rápido a lo que la industria editorial está diciendo respecto al libro digital, creo que todavía seguiremos escuchando durante mucho tiempo el mismo discurso de siempre: necios y bocazas defendiendo a una industria caduca y obsoleta, asustando al personal con la teoría de la desaparición y la crisis de nuestra cultura.

Cuando en realidad siguen sin darse cuenta de que la cultura, en nuestro país, goza de mejor salud que nunca.

1 comentario

  1. Juan Miguel:

    Que no!! Que no se lo decía por el que dirán!! Lo que pasa es que ahora se han enterado sus amigos y a mi me ha tocado configurarles el emule, el router y hasta algun reproductor multimedia en red a más de un padre de los amigos de mi niño.
    Y gustoso, porque no pueden pretender que las descargas legales cuesten lo mismo que si compro el soporte físico. Hasta que el precio no sea “razonable” seguiremos descargando todo lo que podamos.

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