Decadencia blogera

Ayer leí un artículo publicado en el New York Times en dónde reflexionan sobre un tema que corre por la red desde hace un tiempo: ¿estamos vivendo el ocaso de los blogs como formato? El artículo aporta datos en donde puede verse como el número de jóvenes que decide abrirse un blog cada vez es menor. Y lo cierto es que hoy el fenómeno blog ya no es tal fenómeno. Parece que la ola pasó.

O no. Igual es que simplemente y como todo fenómeno social de la red, después de unos años de crecimiento rápido, exponencial e imparable, toca encontrar el equilibrio. Y más, en un momento como el actual,  en donde el formato blog se mueve dentro de un magma de servicios y aplicaciones que permiten compartir contenidos de todo tipo con un sólo click.

Los blogs , en un primer momento, fueron concebidos como una herramienta sencilla de utilizar gracias a la cual usuarios muy poco avanzados eran capaces de crear y mostrar su propio contenido. Desde ese momento, cualquiera en internet podía hablarle al mundo entero sin apenas esfuerzo, sólo el de pensar; ya no sólo era un territorio de gurús, freaks capaces de programar una compleja web o de grandes grupos mediáticos. Los “early adopters” los comenzaron a utilizar como diarios personales on-line donde contaban desde sus experiencias personales hasta sus hobbies, y poco a poco lo fueron adoptando expertos en diferentes áreas haciendo que la herramienta se fuera profesionalizando. Gente que habalaba en sus blogs de sus hobbies personales acabaron convirtiéndose en verdaderas referencias que, con el tiempo, crearon sus propias start-ups, y  hoy consiguen casi más visitas que muchos de las publicaciones on-line de las grandes multinacionales.

A día de hoy,  abrir un blog con el único objetivo de llegar a una gran audiencia no sólo es complicado sino que además puede que sea un objetivo equivocado. La naturaleza de un blog en la actualidad creo que no dista mucho de sus primeros años de vida, allá por el 2001. Generar contenido propio y reflexivo, y compartirlo con tu área de influencia, con aquellos que tienes más cerca. Después puedes decidir si ese contenido es personal o profesional. Pero si tu objetivo es replicar en tu blog contenido que ves por la red, no pierdas el tiempo. Es innecesario. Innecesario porque compartir el contenido que otros generan escribiendo tan sólo dos líneas, es algo que puede hacerse fácilmente y mucho más rápido mediante las redes sociales. Todos los sabemos. Twitter, Facebook e incluso servicios como Tumblr nos permiten hacerlo desde nuestros ordenadores y dispositivos móviles con sólo un click, por lo que el formato de blog replicante de contenido (que a día de hoy son la inmensa mayoría) ya no tiene sentido. Y eso es precisamente lo que está haciendo que, cada vez más jóvenes decidan no abrirse un blog y comenzar a compartir contenido que les gusta a través de su timeline de Twitter o de su muro de Facebook.

¿Ocaso? No creo. Equilibrio diría yo. Vuelta a los orígines pero con hormonas y el potencial para hacer que tu contenido se difunda más rápidamente gracias a las herramientas sociales que todos tenemos a nuestro alcance. Así que, es cierto que el blog cada día es menos utilizado pero sin embargo creo que, como formato, ha encontrado su lugar. Siempre habrá gente que quiera generar, analizar, reflexionar y escribir sobre temas que interesan a su comunidad más cercana. Y eso es algo que 140 caracteres no te lo permiten

Cada link que encontramos en Facebook,  casi cada tweet que vemos en nuestro timeline de Twitter remite a un blog, y nos lleva a un contenido que alguien ha generado antes. Así que, mientras haya gente con ganas de escribir sobre lo que piensa, el formato existirá.

Y si no, que se lo digan a Dans, que lleva 8 años haciéndolo y de momento parece que no tira la toalla.

4 Comentarios

  1. Muy buen artículo. Pero ojo al fallo en Tumblr, que en tu entrada está escrito “Trumlr”

    Felicitaciones

  2. Para mí el que realmente lastra a los blogs es el sistema de comentarios, que pienso que está desfasado. Una de las grandes ventajas que le encuentro a un blog es que acostumbra a ser contenido propio creado por una persona con un conocimiento medio-alto de lo que está hablando. Esto permite al lector aprender sobre un tema, pero tambien le permite debatir sobre el mismo. No obstante, raramente se hace.
    Es difícil mantener una conversación a través de un blog. Por ejemplo, no hay ninguna manera de unificar los posts en los que has comentado. No hay ninguna manera de trackear estos posts, de modo que si alguien contesta a tu comentario el sistema te avise y no tengas que ir blog por blog a ver si alguien ha contestado.
    Creo que si se mejorara esto los blogs podrían orientarse más al debate, cosa que les daria más valor del que tiene ahora.

  3. tomas:

    Toni, gracias por ver el fallo y avisar! Me alegro de que te haya gustado el post!

    Uri, opino exactamente lo mismo. ¡La idea de crear un sistema de seguimiento de los comentarios que vas dejando me parece cojonuda! ¿No existe ninguna aplicación que lo haga? ¡Pues estaría bien crearla!

    Saludos a los dos!

  4. Completamente de acuerdo. El problema no es dedicar el blog a referenciar contenido generado por otros, sino que no haya una reflexión o análisis posterior que sume significado en lugar de simplemente aglutinar el material que pulula por la red. El problema es que no a todo el mundo le llegan tus reflexiones, pues creo que es complicádísimo destacar entre la gran masa bloggera. Mi blog es una fuente de liberación narrativa y seguiré escribiendo aunque solo me lea la family. Hala, a darle a al teclado.

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