Complícate la vida

 

Últimamente la frase “¡no nos compliquemos la vida!” la escucho casi a diario. “Complicarse la vida”, es una expresión muy coloquial que dicha en según qué entornos puede tener un efecto devastador en un grupo de personas ya que se trata de una premisa de carácter populista que siempre ha tenido una connotación negativa.  Pero es, sin embargo, una frase engañosa. En realidad existen dos posibles motivos por los que alguien puede decirla. El primero es un motivo real: complicarse la vida, en muchas ocasiones, significa entrar sin ninguna necesidad en un proceso tortuoso que viene acompañado de una serie de graves problemas y posibles imprevistos que alteran de forma significativa nuestra vida diaria.  La segunda acepción, y el motivo más habitual de uso, es emplearla como excusa, como un escudo emocional con el que protegerse de algo que no se quiere o se tiene ganas de hacer.

Así que  cuando alguien te dice “no nos compliquemos la vida” hay muchas posibilidades de que en realidad te esté queriendo decir  “eso que propones nos va a requerir un sobre esfuerzo y no estoy dispuesto a moverme ni lo más mínimo porque me siento muy a gusto dentro de mi área de confort y de aquí no me saca ni Dios“.

No querer complicarse la vida es una actitud que mata la puesta en marcha de proyectos, amputa propuestas de valor y margina la posibilidad de generar nuevas ideas. En definitiva, es lo peor que puede pasarle a la innovación. Sin embargo hoy más que nunca el mundo de las ideas y la innovación necesita personas que quieran complicarse la vida y no seguir por el camino marcado porque ya se sabe que los caminos fáciles suelen acabar en lugares vistos y aburridos.  La historia de las grandes ideas y la innovación no la han escrito personas que un día decidieron no arriesgarse sino personas que un buen día decidieron escapar de su zona de confort y sumergirse en el mundo de las ideas adyacentes, que son aquellas que necesitan un sobre esfuerzo para ser exploradas. Aquellos que no hacen caso a la expresión, tienen su recompensa tras un camino algo más duro de lo habitual. Aquellos que deciden no complicarse la vida tendrán un camino más fácil y apacible, pero el resultado y el lugar al que lleguen será monótono, obvio y aburrido. Sólo tienes que decidir si quieres o no complicarte la vida.

1 comentario

  1. cris:

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