Cambiando el blog

 

No sé si es bueno o malo, pero la cuestión es que apenas hace un año que inicié el blog y ya lo he cambiado de aspecto radicalmente. Mi desconocimiento de wordpress era mayúsculo y salvo la gestión diaria del panel de control, el resto de cosas eran ciencia ficción para mi: lo de instalar plugins, quitar y poner widgets y modificar a mi antojo algunas líneas básicas de código se me escapaba totalmente. Así que me puse las pilas, hice un curso básico de wordpress (de los miles que puedes encontrar on-line) y decidí que debía ser yo el que gestionase el blog de principio al fin. La plantilla anterior estaba diseñada a medida por Jaume Leis sin duda un gran director de arte, y programada completamente por Jordi Collell, con el que ya he colaborado en diferentes proyectos y que me continúa echando una mano cuando me pierdo en líneas interminables de código. Todo esto tiene un lado bueno y otro malo. Tienes un blog mucho más personalizado, pero cada vez que quieres modificar el aspecto o incluir nuevos botones tienes que andar molestando a uno y a otro y pidiendoles favores. Así que me dije: esto necesito hacerlo yo.

De paso, con el uso diario, me fui dando cuenta de que tenía que cambiar muchas cosas. Principalmente, la legibilidad (muchos me habíais dicho que el fondo oscuro hacía la lectura más pesada, en especial en esos posts en los que me enrollo como una persiana) pero además quise prescindir de una serie de botones y widgets laterales que, siendo sincero, no servían de mucho.

Bueno pues este es el resultado. Instalé una plantilla nueva de las millones que hay corriendo por la red, y retoqué algunas cosillas del aspecto. Veréis que es una página más limpia, y donde los posts aparecen claramente nada más entrar en ella. Los widgets laterales son los que son, pocos y claritos; ventana del facebook del blog, información personal y de contacto, streamline de mi twitter y mis boards de pinterest. Poca cosa más. Al pie del blog, enlaces a fotos y vídeos que hago en mi tiempo libre y una nubecita de tags, que nunca va mal. Además ahora también podéis navegar por secciones, que las encontraréis en el menú de arriba del todo, y que básicamente son un resumen de lo que hablo en el blog.

Puede ser que durante algunos días veáis errores, estoy en ello y con el tiempo, ahora que controlo un poquito más, quizá veáis que voy modificando alguna cosilla (echo de menos algún que otro botón para compartir). Lo que he aprendido es que realmente hoy en día la línea entre querer hacer algo y hacerlo es muy pequeña. Internet nos lo da casi todo para seguir aprendiendo, y sólo hace falta tener ganas, voluntad y mucha curiosidad por saber cosas nuevas.

Este pequeño espacio virtual comienza una nueva etapa. Espero que os guste.

 

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