Bill Gates y Marc Zukenberg, entre otros, quieren que tus hijos aprendan a programar

 

Hace ya más de un mes que vio la luz code.org, una organización sin ánimo de lucro creada para impulsar la enseñanza de programación en las escuelas americanas. Actualmente 1 de cada 10 escuelas en EE.UU tienen clases dedicadas a la programación, unos números que aunque parecen bajos superan con creces los de España. La primera medida de presión que code.org ha lanzado la tenéis sobre estas líneas. Se trata de un documental para web de sólo 5 minutos de duración que recoge las declaraciones de algunas de las personas más importantes e influyentes de la era que estamos viviendo; Marc Zukenberg, Bill Gates o Jack Dorsey ofrecen su testimonio junto con el de reconocidos famosos que, sin ser programadores, están aprendiendo a programar, como el cantante de los Black Eye Peas. El documental comienza con una frase de Steve Jobs que leí hace tiempo y se me quedó grabada: “todos deberíamos aprender a programar porque eso nos enseña a pensar”.

Estas son, a modo de resumen, algunas de las perlas del mini documental

  • Empezar a programar puede parecer algo intimidatorio, pero ¿hay algo que no lo sea?
  • No hay que ser un genio para aprender a programas; sólo hay que tener voluntad.
  • Se aprende a programar igual que se aprende a leer. 
  • La programación están presente en casi todo lo que vemos y hacemos.
  • Los programadores de hoy son los magos del mañana.  
  • Con la programación tratamos de resolver problemas, y no de crear complicados algoritmos.

Si queréis saber más sobre code.org, podéis visitar su web. Yo me he enterado a través de este artículo que vi en Techcrunch, donde ofrecen una visión muy completa de la organización. Si queréis empezar a hacer vuestros primeros pinitos podéis intentarlo en la misma code.org o en plataformas como codeacademy, una web completamente gratuita donde como mínimo aprenderéis los básicos y después podéis llegar tan lejos como queráis. Yo, por mi parte, llevo tiempo intentándolo pero después de ver el documental, me he dado cuenta de que tendré que ponerle un poco más de voluntad. 

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